Bordes Frágiles en el Concreto: Señales Tempranas de un Colado Mal Ejecutado

Por
Ulises De La Cruz
December 30, 2025

En obra, los bordes y esquinas del concreto suelen ser los primeros en “hablar”. Cuando comienzan a desmoronarse, desprenderse o fracturarse poco tiempo después del colado, no se trata de un tema estético: es una señal clara de que algo falló en el proceso. El descascaramiento temprano es un problema frecuente que compromete durabilidad, resistencia y, en muchos casos, la vida útil de la estructura.

Señales visuales que no deben ignorarse

El diagnóstico inicia a simple vista. Bordes que se quiebran al tacto, esquinas que pierden material con golpes leves o superficies que se pulverizan en zonas perimetrales indican un concreto frágil. A diferencia de fisuras estructurales, el descascaramiento suele concentrarse en aristas, cantos y encuentros con la cimbra, donde el concreto está más expuesto a tensiones y pérdidas de humedad.

Otra señal común es la aparición de pequeños desprendimientos al retirar la cimbra, dejando bordes irregulares o “comidos”. Cuando esto ocurre en edades tempranas del concreto, el problema rara vez es aislado: normalmente responde a una combinación de errores acumulados.

Causas técnicas del descascaramiento temprano

Una de las principales causas es una mezcla mal balanceada. Excesos de agua, baja cohesión o una relación inadecuada entre pasta y agregados generan un concreto débil en superficie, especialmente en bordes donde la compactación suele ser más difícil.

El vibrado deficiente es otro factor crítico. En esquinas y cantos, la falta de vibrado uniforme provoca huecos, baja densidad y una mala adherencia entre partículas. El resultado es un concreto que aparenta estar bien, pero que se desmorona con facilidad al perder confinamiento.

El curado pobre o inexistente agrava el problema. Los bordes pierden humedad más rápido que el resto del elemento, y si no se protege adecuadamente, el concreto sufre retracción superficial acelerada. Esto debilita la zona y facilita el desprendimiento del material.

Finalmente, la cimbra mal preparada —con juntas abiertas, madera seca o superficies absorbentes—extrae agua de la mezcla en contacto directo, afectando principalmente las aristas y esquinas.

Cómo prevenir bordes frágiles desde la obra

La prevención comienza con un diseño de mezcla adecuado y controlado, que garantice cohesión y trabajabilidad sin recurrir a prácticas improvisadas en obra. El vibrado debe ser intencional, uniforme y cuidadoso en zonas perimetrales, evitando tanto la falta como el exceso.

El curado no es opcional: proteger bordes y esquinas desde las primeras horas es clave para evitar pérdidas rápidas de humedad. Además, una cimbra bien sellada, limpia y acondicionada reduce significativamente el riesgo de descascaramiento.

Conclusión

Cuando los bordes del concreto fallan, el problema no apareció de la nada. Es el resultado directo de decisiones tomadas —o no tomadas— durante la mezcla, colocación y curado. Observar estas señales a tiempo permite corregir prácticas antes de que el daño sea mayor.

En CUCMEX, el control técnico no termina en la entrega del concreto. Comienza desde el diseño de la mezcla y se refuerza con asesoría clara en obra, porque un colado bien ejecutado se nota primero en sus detalles… y los bordes nunca mienten.